EVOLUCIÓN DE
LA HACIENDA

Evolución Hacienda

En 1952 Ruiz Rosales murió. A causa de su partida prematura e inesperada, la producción en la hacienda bajó su ritmo. La familia perdió el interés en el negocio; en 1965 se detuvo la producción, y La Providencia se transformó en una bodega. La propiedad quedó abandonada, pero nunca perdió su valor histórico. Según Chavira: “En 2006 se inscriben en la lista del Patrimonio Mundial el ‘Paisaje de agaves y antiguas instalaciones industriales de Tequila’, declaratoria de la UNESCO, y La Providencia queda inscrita dentro de esta declaratoria, por considerarse su relevancia para la historia de este paisaje cultural, gracias a sus aportaciones históricas, arquitectónicas y en general en los procesos de elaboración de tequila, así como su aportación para que el tequila se considere uno de los elementos identitarios de México”.

Después de la muerte de Don Avelino Ruiz, la Hacienda y sus operaciones quedaron paralizadas; como si el tiempo no hubiera pasado, la hacienda se mantuvo siempre intacta y bien conservada durante 126 años gracias a los habitantes de El Arenal, quienes por orgullo y cariño, siempre la cuidaron y defendieron. Esta hacienda es parte de su historia, del legado tequilero que hoy ven con añoranza. Desde sus inicios, hasta el día de hoy, es un ícono en la zona de El Arenal que representa la forma original y artesanal de hacer tequila. La Providencia guarda siglos de tradición y saberes ancestrales que se resumen en un legado tequilero de abolengo. Este lugar alimenta la riqueza cultural del Paisaje Agavero y la Ruta del Tequila, afianzando la identidad de los habitantes de El Arenal.

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